MANUEL A. VEGA
HATO MAYOR.- El procurador fiscal de la provincia de Hato Mayor, Manuel Emilio Santana Montero, anunció el cierre definitivo de unos 13 centros donde operaban máquinas tragamonedas, lo que a su juicio estaba implementando la delincuencia y microtráfico en esta ciudad.
Las máquinas operaban en los barrios Villa Ortega, Las Malvinas, Las Chinas y Villa Vilorio, todos ubicados en la zona norte de Hato Mayor.
Explicó que los propietarios permitían el acceso de menores, muchos de los cuales delinquían en los barrios, para “ir a dejarle el dinero a los capciosos propietarios de los tragamonedas.
Denunció que estos tipos de negocios incentivan la delincuencia y el narcotráfico y aleja de las escuelas a menores de edad.
Advirtió que no tolerará que las máquinas vuelvan a operar en barrios de Hato Mayor.
Aunque no lo identificó, dijo que las maquinas eran propiedad de un coronel de la policía oriundo de San Pedro de Macorís.








