Por Manuel Antonio Vega
Bávaro, Punta Cana. – Una tragedia que estremeció los cimientos de la comunidad hotelera de Bávaro se consumó la mañana de ayer sábado.
En un suceso tan inesperado como desolador, una joven empleada perdió la vida dentro del mismo complejo turístico que era su lugar de trabajo, arrollada por un autobús de la empresa.
La víctima fue identificada como Isaury Peña Sánchez, de tan solo 22 años.
Su vida fue truncada por el impacto de un vehículo marca IC Corporation, cuyo conductor, José Martínez, realizaba una maniobra de reversa sin percatarse de la presencia de la joven.
Según los primeros informes recabados, el fatal accidente ocurrió en el área interna del hotel, mientras Isaury transitaba por el lugar.
La mecánica del accidente, aparentemente simple –una reversa sin la debida precaución–, ha tenido consecuencias devastadoras.
El conductor, según se presume, no logró notar a Isaury en su trayectoria, desencadenando la mortal colisión que le quitó la vida a la joven camarista.
El dolor de una familia rota
El impacto de esta noticia ha trascendido las paredes del hotel para sumir en el luto y la consternación a su círculo más íntimo, su familia.
Isaury Peña Sánchez, una madre joven y trabajadora, deja en la orfandad a tres hijos menores de edad. Su partida repentina y trágica representa un golpe incalculable para su familia, que ahora enfrenta no solo el dolor de la pérdida sino la incertidumbre sobre el futuro de los niños.
Compañeros de trabajo y allegados a la joven han manifestado su profundo pesar y han expresado su asombro ante la fatalidad ocurrida en un espacio que debería ser seguro.
La tragedia pone de relieve la necesidad de extremar las medidas de seguridad y vigilancia en las operaciones internas de los grandes complejos turísticos, especialmente en el manejo de vehículos de gran tamaño y en áreas de tránsito de personal.
Las autoridades competentes en Bávaro y Punta Cana han iniciado las investigaciones de rigor para esclarecer las circunstancias exactas del accidente y determinar las responsabilidades correspondientes en este lamentable suceso.
La comunidad espera respuestas y justicia por la vida de Isaury, una joven que dedicaba sus días al sustento de su hogar y que encontró la muerte en su propio lugar de empleo.







