Por Manuel Antonio Vega
SANTIAGO RODRÍGUEZ.- La tranquilidad de la sección Mata del Jobo, en la provincia de Santiago Rodríguez, se ha visto brutalmente interrumpida por la noticia de un nuevo y desgarrador feminicidio, que afectó la vida de Nataly Yolanda López.
Perdió la vida de la manera más violenta posible, a manos de quien se supone debía ser su compañero.
Nataly fue encontrada sin vida en su propia residencia, marcada por múltiples heridas de arma blanca, un testimonio mudo de la ferocidad del ataque que sufrió.
Este crimen ha vuelto a estremecer a la comunidad dominicana, recordándonos la persistente y letal amenaza de la violencia de género.
La madrugada de este jueves 27 de noviembre trajo consigo la confirmación del horror, luego que el presunto agresor, Adinson Emilio Reyes Goris, de 34 años, pareja de la víctima, fue detenido tras un giro macabro en los acontecimientos.
Reyes Goris se presentó en la vivienda de unos familiares en Esperanza, provincia de Valverde, donde, al filo de las 11:50 de la noche del miércoles, confesó haber cometido el atroz crimen.
Esta revelación activó de inmediato a las autoridades y unidades de la Policía Preventiva e Investigaciones actuaron con celeridad para coordinar su detención.
Tras la confesión y captura del sospechoso, las autoridades se dirigieron a la escena del crimen en Mata del Jobo. Allí, el cuerpo de Nataly yacía sin vida.
El médico legista confirmó que la causa de muerte fue shock hipovolémico por múltiples heridas punzocortantes, una certificación técnica que apenas logra describir el sufrimiento y la pérdida.
La Policía Científica, por su parte, realizó la ocupación del elemento probatorio crucial: un cuchillo ensangrentado, presunta arma homicida, que ahora forma parte del expediente que buscará hacer justicia por Nataly.
El cuerpo de Nataly Yolanda López ha sido remitido al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF) para los procedimientos legales correspondientes.
Mientras tanto, Adinson Emilio Reyes Goris será puesto a disposición del Ministerio Público en las próximas horas para responder por el delito.
Este nuevo caso de feminicidio no es solo una estadística dolorosa, sino un grito urgente que exige justicia para Nataly y una reflexión profunda sobre la necesidad de erradicar la violencia que sigue arrebatando vidas de mujeres en la República Dominicana.







