Por Manuel Antonio Vega
A VEGA.- La brisa de la mañana del viernes 21 de noviembre en La Vega se llevó consigo la tranquilidad de la familia Espinal.
Josefina, una pequeña comerciante cuya vida giraba en torno a su tienda y a los habituales viajes de abastecimiento, emprendía su ruta hacia la bulliciosa capital, Santo Domingo.
Era un periplo de rutina, pero esta vez, la rutina se rompió con el silencio y la angustia.
Josefina Espinal, motor y alma de su pequeño negocio vegano, salió con la esperanza de llenar su inventario en la Avenida Duarte, el corazón palpitante del comercio capitalino.
Abordó el autobús del Expreso Vegano, un trayecto conocido, una promesa de retorno con mercancía fresca.
El último rastro en la Capital fueron captados en varios videos, ese frío testigo de la modernidad, confirmaron su llegada.
Antes de las 10:00 de la mañana, Josefina ya estaba en Santo Domingo. Las imágenes la captaron en la parada, un momento fugaz donde la normalidad aún reinaba: la entrada al baño, el breve paso frente a una tienda, entre otras escenas.
El rastro se detiene en un punto crucial, su camino hacia la Calle Duarte. Se dirigió hacia el torrente de vendedores, compradores y transeúntes, la zona donde su misión de comerciante debía cumplirse.
Pero, justo en ese umbral, Josefina se desvaneció por completo.
La angustia de La Vega
Desde entonces, el teléfono de la familia no ha traído la llamada esperada, sino un vacío que crece con cada hora que pasa. La desaparición de Josefina es calificada por sus allegados como «totalmente inusual». Ella era la que volvía, la que cumplía su cita con la mercancía y con el regreso.
Ahora, la familia Espinal vive en un estado de desesperación suspendida, aferrándose a la esperanza y a la solidaridad del pueblo.
Han transformado su dolor en un ruego desesperado, un llamado que atraviesa la distancia entre La Vega y la capital.
La familia está haciendo un llamamiento a la S
solidaridad
El foco de la búsqueda se centra en la Avenida Duarte, ese vasto laberinto de comercio donde Josefina fue vista por última vez.
La familia clama a comerciantes, transeúntes, y a cualquiera que haya estado en la zona para que revisen sus recuerdos, sus cámaras, su conciencia.
Cualquier detalle, por insignificante que parezca, podría ser el hilo que desate este nudo de incertidumbre.
La esperanza es encontrarla sana y salva, mientras tanto, sus seres queridos ruegan al público que compartan esta información, manteniendo viva la luz de la búsqueda.
Si usted tiene alguna información sobre el paradero de Josefina Espinal, por favor, comuníquese de inmediato a los teléfonos:
849-280-8884- 809-903-1731







