Por Manuel Antonio Vega
Hato Mayor se ha despertado con un vacío difícil de llenar.
Anoche no fue una noche cualquiera; fue el momento en que la luz de Esperanza Vilorio Benítez se apagó físicamente, dejando tras de sí un rastro de dulces recuerdos y consejos que hoy resuenan con más fuerza que nunca en el corazón de quienes la conocieron.
La madre del reconocido empresario y dirigente político Víctor Music no solo era un pilar para su familia; era esa figura materna extendida que recibía a los amigos de sus hijos con una sonrisa genuina.
Irónicamente, fue el corazón —ese mismo que repartía afecto sin medidas— el que le falló mientras recibía atenciones médicas en un centro privado de la ciudad.
La tragedia parece haberse ensañado con la familia Vilorio en días recientes.
El destino, a veces incomprensible, quiso que Esperanza partiera apenas unos días después que su hermano, Domingo Vilorio, quien sucumbió ante la misma causa.
Una coincidencia dolorosa que duplica el luto en un hogar que hoy intenta procesar la ausencia.
»Era una esperanza de amor, que siempre repartía consejos», comentan quienes tuvieron la dicha de cruzar palabras con ella.
El dolor por su partida ha unido a la comunidad en un sentimiento de solidaridad hacia sus hijos: Víctor, Alberto y Carolina.
Para ellos, Esperanza no solo era su madre; era el norte y la ternura en persona.
Adiós mi querida smiga







