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Ginandiana epicentro de una tragedia en El Seibo

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Por Manuel Antonio Vega

EL SEIBO.- ​El sol de la tarde del martes no se despidió con su habitual calidez sobre El Seibo.

En su lugar, un velo de incredulidad y silencio comenzó a descender sobre el sector Ginandiana, específicamente en la calle 15, donde el rumor de una tragedia pronto se convirtió en una dolorosa certeza.

​La noticia corrió como pólvora, de boca en boca, de casa en casa, pues que Johernny Arturo Arredondo Mejía, conocido por todos cariñosamente como «Tito», había partido de este mundo de la forma más inesperada y trágica.

​El asombro se spoderó del pueblo de El Seibo, donde todos parecen conocerse, el suicidio de un joven siempre golpea con la fuerza de un terremoto emocional.

Los vecinos, que poco antes realizaban sus rutinas habituales, se agruparon frente a la residencia de la familia Arredondo.

En sus rostros no había palabras, solo se dibujaba el asombro de quien busca explicaciones donde, por ahora, solo hay vacío.

​»Era un muchacho de aquí, de nosotros», comentaba en voz baja un morador, mientras observaba la llegada de las patrullas.

​Las autoridades policiales y el médico legista hicieron acto de presencia para cumplir con el rigor de la ley.

El diagnóstico fue seco y cortante, muerte por asfixia por ahorcamiento.

Sin embargo, más allá del informe técnico, queda el misterio de los motivos, que hasta el cierre de esta nota, no se han revelado cartas ni señales claras que expliquen qué pesaba tanto en el alma de Tito para llevarlo a tomar esta fatal decisión en la soledad de su hogar.

​Hoy, la calle 15 de Ginandiana no es la misma, pues el pesar embarga a los amigos que compartieron con él y a una familia que ahora debe enfrentar el proceso más difícil: el de la despedida sin respuestas.

​La comunidad seibana se une en un solo sentimiento de solidaridad, pidiendo fortaleza divina para sus parientes y el descanso eterno para un joven cuya luz se apagó antes de tiempo.

​Esta pérdida es un recordatorio de lo importante que es cuidar la salud mental y estar presentes para quienes amamos.

Con el corazón profundamente conmovido, los residentes del sector Ginandiana y todo el pueblo de El Seibo nos unimos al inmenso dolor que embarga a la familia Arredondo Mejía por la inesperada partida de nuestro joven Johernny Arturo (Tito).

​No hay palabras que puedan mitigar el vacío que deja su ausencia, pero nos queda el recuerdo de su presencia entre nosotros.

Elevamos una oración al Altísimo por su descanso eterno y pedimos para sus padres, hermanos y amigos la fortaleza necesaria para sobrellevar este momento de oscuridad.

​“El Señor está cerca de los que tienen el corazón roto; salva a los de espíritu abatido.” (Salmo 34:18)
​Paz a su alma.

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