Por Manuel Antonio Vega
NEYBA, Bahoruco. La quietud del poblado de Batey 5, en el municipio de Neyba, provincia Bahoruco, fue violentamente interrumpida por un hallazgo tan espeluznante como incomprensible, pues el cadáver de un anciano, identificado como Louis Ambroise, de 74 años, fue encontrado en circunstancias dantescas, su cuerpo yacía con la cabeza cercenada.
El horror se apoderó de la comunidad tan pronto se corrió la voz.
Era que Louis Ambroise, descrito por sus vecinos como un hombre pacífico y de bien, que no buscaba problemas y mantenía buenas relaciones con la gente de Batey 5, se había convertido en la víctima de un crimen brutal.
El hecho ha consternado profundamente a los comunitarios, quienes no logran entender la saña con la que le fue arrebatada la vida a un hombre que profesaba la fe católica.
Los primeros informes obtenidos en el lugar del suceso añaden un escalofriante detalle a la tragedia, dado a qué el cuerpo sin vida de Ambroise no solo presentaba la decapitación, sino que también mostraba signos de haber sido quemado, sugiriendo un nivel de violencia y ensañamiento inusitado por parte de los responsables.
La escena del crimen atrajo rápidamente a las autoridades policiales, miembros del Ministerio Público y personal de Salud Pública, quienes se presentaron para iniciar el proceso de levantamiento.
Tras las diligencias de rigor, el cuerpo fue trasladado a la Unidad del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif), en Azua, donde se le practicará la autopsia para arrojar más luz sobre la hora y las causas exactas de la muerte.
La nvestigación ya está en curso, pero quedan cuestionamientos pendientes por parte de las autoridades policiales y del Ministerio Público de Neyba.
El caso está rodeado de un manto de misterio e incertidumbre, ya que se desconoce el móvil de este crimen atroz, y las autoridades no han confirmado si existen personas detenidas para fines de investigación en relación al horrendo hecho.
La comunidad de Batey 5 permanece a la espera de respuestas, exigiendo justicia para el anciano cuya vida fue truncada de la manera más violenta y cruel.
La macabra escena de Batey 5 subraya una escalada de violencia que las autoridades están obligadas a desentrañar con celeridad para devolver la tranquilidad a los consternados comunitarios.







