Por Manuel Antonio Vega
En Hato Mayor, no se movía una hoja de la política sin que José Altagracia Núñez Silvestre —mejor conocido por el pueblo como José Buchín— olfateara el viento.
Nacido el 21 de enero de 1929, hijo de Doña Dolores y el músico José A. Núñez, Buchín no necesitó de títulos académicos para doctorarse en la universidad de la vida y el servicio público.
Del camión de volteo a la Sala Capitular
Antes de ser la figura mítica del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), Buchín se ganó el respeto en la carretera.
Manejando un camión de volteo para su primo Manolo Silvestre y luego para Antonio Nova, aprendió que para construir un pueblo se necesita más que cemento: se necesita carácter.
Con apenas un octavo curso de primaria, pero poseedor de una «inteligencia natural asombrosa», inició su carrera pública en 1962 bajo el gobierno de Juan Bosch.
Fue el inicio de una hegemonía democrática sin precedentes: 24 años ininterrumpidos como regidor.
El equilibrio del poder: Entre Balaguer y el pueblo
Buchín fue una pieza clave en la arquitectura política de Hato Mayor.
Sobrevivió y prosperó en los escenarios más diversos: Fue presidente de la Sala Capitular bajo síndicos de distintos estilos, desde Víctor Rosario hasta la recordada Criseyda Brea e Isidro Ramírez.
Durante los «12 años» de Joaquín Balaguer, fue el hombre del asfalto como Encargado de Ayudantía y Subsecretario de Obras Públicas.
En los gobiernos de Balguer ponía y quitaba jueces y fiscales.
Entre 1990 y 1996, coronó su carrera como Gobernador Civil de la provincia.
La astucia del «Zorro»: El protector de los opositores
Lo que realmente lo convirtió en leyenda no fueron sus cargos, sino su estilo.
Se decía que era más benévolo con sus opositores que con sus propios correligionarios.
Era común verlo en el cuartel local intercediendo por la libertad de un adversario político, sin pedir nada a cambio más que el respeto que solo un líder natural sabe cultivar.
«Presidente, voy a los burdeles porque las prostitutas también votan».
Esa fue la respuesta legendaria que le dio al Dr. Joaquín Balaguer cuando este intentó amonestarlo por sus visitas frecuentes a los «carrandales».
Cuentan que el caudillo reformista, lejos de enojarse, terminó rendido ante la lógica aplastante y pícara de su «Zorro» de Hato Mayor.
Un legado de servicio
Detrás del político astuto, estaba el hombre de familia y de instituciones. Casado por 46 años con Amada Balbuena, crió a Miguel Alcángel y procreó a Josefina y Kelman José( éste último famoso salsero dominicano).
Fue también un hombre de fe civil, presidiendo el Club Rotario «Maguá Hato Mayor» y formando parte de la Logia Regeneración Inc.
José Buchín se despidió de este mundo trágicamente un sábado 11 de enero, a los 68 años, dejando un vacío que el pragmatismo político actual difícilmente pueda llenar.
Fue un hombre que demostró que, para servir a un pueblo, se necesita conocer sus calles, sus necesidades y, sobre todo, el corazón de su gente.
Politico de casta, amigo del
humilde y voz de los olvidados. Supo que en la democracia cada
alma cuenta y cada voto tiene un rostro.
Que Dios recompense su astucia y su bondad, pues en la tierra ya se ganó el recuerdo eterno de su gente.»
‘José Buchín’
El Zorro de Hato Mayor.
Gobernador, Regidor y Servidor.
Su mayor obra no fue de asfalto, sino el respeto de todo un pueblo.
¿Qué puede decir de José Buchín cómo ser humano y cómo político?







