POR MANUEL ANTONIO VEGA
El Bulevar Turístico del Este suele ser el escenario de sueños vacacionales, pero la madrugada de este lunes se tiñó de luto.
Eran apenas las 12:13 a.m. cuando el estruendo de un impacto quebró la calma habitual en las proximidades del semáforo de CEPM, en Verón.
En el centro de la escena, una yipeta Hyundai Seltos roja, con placa G640116, quedó reducida a un amasijo de metal. Al volante se encontraba Junior Alexander Nazario Guerrero, un joven de 27 años nativo de Higüey.
A pesar de la rápida intervención del Sistema Nacional de Emergencias 9-1-1, el destino de Junior ya estaba sellado: la violencia del choque le arrebató la vida instantáneamente en el lugar.
El segundo protagonista de este lamentable episodio fue otro vehículo de la misma marca, una unidad blanca de transporte (placa I074954).
Su conductor, Yohanel Cluilite Luis, resultó ileso en el aspecto físico, pero fue trasladado de inmediato por las unidades de la DIGESETT bajo custodia para fines de investigación.
Mientras el resto de la zona turística dormía, el protocolo de la tragedia seguía su curso: 02:05 a.m.: Bajo la luz fría de las linternas y las unidades policiales, el médico legista concluyó el levantamiento del cadáver.
Las autoridades trabajan ahora para reconstruir los segundos previos a la colisión y determinar responsabilidades.
Este suceso se suma a las estadísticas que las autoridades intentan frenar.
El llamado de la DIGESETT es reiterativo y urgente: la prudencia al volante no es opcional, es la única barrera entre un regreso seguro a casa o una noticia que paralice a una familia.







