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Miguel el Enfermero: El ángel de a pie en Villa Canto

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Por Manuel Antonio Vega

Cada pueblo tiene sus héroes sin capa, y Hato Mayor del Rey tuvo a uno que vestía de blanco y cargaba el alivio en los bolsillos.

Miguel Jiménez no solo era un enfermero; era una institución andante que llegó desde San Francisco de Macorís para echar raíces en el Hospital Leopoldo Martínez y en el corazón de la gente.

El arte del «puyón» invisible

Lo de Miguel era un don natural. Se decía que sus manos estaban bendecidas porque sus pacientes, desde el niño más llorón hasta el adulto más recio, juraban lo mismo: «Ni sentí el puyón».

Su técnica era legendaria, pues antes de levantar el brazo con la jeringa, Miguel desplegaba su mejor medicina: la distracción.

Te sacaba una carcajada o te lanzaba un comentario para que te «pusieras guapo», y justo en el pico de la emoción, la aguja ya había cumplido su misión en el muslo, el brazo o la nalga.

Era un maestro de la psicología antes de serlo de la medicina.

Su servicio no conocía horarios, pues cuando las «nieves del tiempo» empezaron a cubrir su cabeza y llegó la jubilación junto a su esposa, la también enfermera Elena Rivera Ruiz, Miguel no se fue a descansar.

Al contrario, se convirtió en «Miguel el Enfermero de a Pie».

Se le veía por las calles de Villa Canto con sueros y jeringas al hombro, siempre listo.

No importaba si el paciente era el más humilde o el más acomodado; para Miguel, el dolor no tenía clase social.

Su oficina era la calle y su consultorio la sala de cualquier vecino que lo necesitara.

El adiós de un roble

Aunque Hato Mayor fue el escenario de sus mejores años y donde crió a su hijo Miguel, el destino quiso que cerrara su ciclo vital donde todo comenzó.

El 20 de febrero de 2020, a los 93 años, Miguel Jiménez partió en su natal San Francisco de Macorís.

Se fue un hombre serio, trabajador y servicial, pero dejó una huella imborrable.

Hoy, en Villa Canto y en todo Hato Mayor, el recuerdo de sus pasos constantes y su mano ligera sigue siendo el mejor remedio contra el olvido.

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