Por Manuel Antonio Vega
La desesperación de una familia terminó en el peor de los escenarios la noche de este domingo. Lo que comenzó como una tarde de distracción entre amigos el pasado sábado, se transformó en una tragedia que hoy enluta a la comunidad de Hato Mayor del Rey. El cuerpo sin vida de Oscar Daly del Rosario Manzueta, de 30 años, fue hallado por sus propios parientes en las aguas del río Soco, tras más de 24 horas de angustiosa incertidumbre.
Un cruce fatídico en «La Playita»
El suceso se originó la tarde del sábado en el tramo del río que cruza por la comunidad de Mata de Palma, en la provincia de El Seibo.
Oscar Daly, quien residía en el El Callejón del sector Ondina, en Hato Mayor, se encontraba disfrutando del día junto a un grupo de amigos en el balneario conocido popularmente como «La Playita».
Según los informes preliminares, el joven intentó cruzar el afluente nadando de un extremo a otro. Sin embargo, a mitad del trayecto, la travesía se complicó.
Se presume que Del Rosario pudo haber sufrido un calambre repentino o que el agotamiento físico lo venció en medio de la corriente, impidiéndole mantenerse a flote.
Ante la mirada impotente de sus acompañantes, el joven se sumergió y no volvió a salir a la superficie.
Al percatarse de la gravedad de la situación, sus amigos dieron la voz de alarma de inmediato a los cuerpos de socorro.
Durante el resto del sábado y durante todo el día del domingo, un equipo de rescate compuesto por los Bomberos de Hato Mayor y la Defensa Civil de El Seibo desplegó un intenso operativo de rastreo por las turbias aguas del río Soco. A pesar de los esfuerzos comunitarios y técnicos, los resultados fueron negativos.
Al caer la noche del domingo, y debido a la falta de visibilidad y los riesgos que implicaba el terreno, las autoridades se vieron en la obligación de suspender formalmente las labores de rescate hasta el día siguiente.
Sin embargo, el dolor y la necesidad de respuestas no entienden de horarios. Negándose a pasar una noche más en la incertidumbre, los familiares de Oscar Daly decidieron quedarse en el lugar.
Linterna en mano y desafiando la oscuridad, continuaron el rastreo por su propia cuenta.
Fue esa persistencia la que, poco después, les permitió localizar el cadáver de su pariente.
Dolor comunitario y una niña en la orfandad
La confirmación de la muerte de “Oscar Daly” ha provocado una profunda consternación entre sus familiares, amigos y vecinos del sector Ondina, donde era una persona apreciada.
El drama humano detrás de esta tragedia se intensifica al saberse que el joven deja en la orfandad a una niña de apenas dos años y ocho meses.
Tras el hallazgo, los parientes permanecieron en el lugar custodiando el cuerpo a la espera del médico legista para el debido levantamiento del cadáver, paso previo para que sus restos sean entregados y se le pueda dar cristiana sepultura.






