El sinido de los disparos transformó la rutina de la sala de Emergencias del Hospital Traumatológico Dr. Darío Contreras en una escena de caos absoluto, pues lo que era un espacio de sanación se convirtió, en cuestión de segundos, en el escenario de un violento ataque que dejó un saldo de una mujer muerta, otra herida y una profunda estela de pánico entre pacientes, familiares y el personal médico.
Allí se vivieron minutos de desconcierto y balas ya quen la tranquilidad del lunes se rompió abruptamente cuando un hombre, burlando los controles de seguridad del centro hospitalario, irrumpió armado en el área de urgencias. Sin mediar palabras determinantes que alertaran a los presentes, el agresor localizó a sus objetivos y abrió fuego.
La víctima mortal: Nancy Sánchez Gálvez, quien recibió varios impactos de bala y falleció de manera instantánea en el lugar, mientras que
herida fue Marilenny Cuello, de 45 años, quien resultó alcanzada por los proyectiles y fue socorrida de inmediato por los médicos del propio hospital, donde actualmente recibe atenciones críticas.
El estruendo de las detonaciones desató una estampida humana dentro del pasillo. Médicos, enfermeras y pacientes que esperaban ser atendidos se lanzaron al suelo o buscaron refugio detrás de camillas y escritorios, temiendo una masacre mayor.
Tras cumplir su cometido, el atacante guardó el arma y abandonó la escena a pie con la misma frialdad con la que ingresó, antes de que el personal de seguridad pudiera reaccionar.
A los pocos minutos del suceso, el hospital se vio sitiado por un contingente de la Policía Nacional y representantes del Ministerio Público de la República Dominicana. El perímetro de la emergencia fue acordonado para preservar la escena del crimen, mientras los peritos de la Policía Científica recolectaban los casquillos e iniciaban las pesquisas correspondientes para esclarecer el móvil del ataque.
»Estamos trabajando intensamente para identificar y capturar al responsable de este hecho tan lamentable», declaró Diego Pesqueira, portavoz de la Policía Nacional.
Pesqueira detalló que los investigadores ya se encuentran analizando minuciosamente las grabaciones de las cámaras de seguridad del establecimiento y de las zonas aledañas.
Según los datos preliminares obtenidos mediante el rastreo fílmico, el homicida emprendió la huida a bordo de una motocicleta que lo esperaba en las afueras del recinto asistencial.
Este trágico incidente ha vuelto a encender las alarmas sobre los protocolos de vigilancia en los hospitales públicos del país, abriendo el debate sobre la vulnerabilidad del personal de salud y de los ciudadanos que acuden a estos centros en busca de auxilio.
Mientras tanto, las autoridades aseguran que no descansarán hasta dar con el paradero del tirador






