Capeyuca»: 44 años como referente del derecho en Hato Mayor

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Este brillante exponente del derecho destaca por su verbo florido y honradez en Hato Mayor

Por Manuel Antonio Vega

Para el doctor José Antonio Santana, el ejercicio del derecho no es un simple oficio, sino una manifestación artística y un auténtico sacerdocio. Convencido de que el verdadero abogado es un artista tanto en su oratoria como en su presencia, sostiene con firmeza que el talento genuino no emana de un certificado académico. Al contrario, nace del corazón, de la vida misma, del dolor sentido y de las experiencias reales transformadas en conocimiento.

Bajo esta profunda filosofía, este genio instintivo de la toga y el birrete entiende que la mayor validación jurídica proviene del pueblo.

Con una trayectoria impecable, al mirar atrás y evaluar su hoja de vida, el jurista no titubea en identificar su mayor satisfacción: «El mejor momento en el ejercicio de mi profesión ha sido cuando he descargado y puesto en libertad a un acusado; ese ha sido mi momento cumbre en los tribunales».

Orígenes y formación de una lumbrera jurídica

Conocido entrañablemente en toda la región Este como «Capeyuca», este elocuente abogado de verbo florido nació en el paraje El Cercadito el 3 de abril de 1954. Es hijo del hacendado Rafael Santana y de doña Carmen Dilia Santana de Santana.

Desde muy temprana edad, mostró aptitudes excepcionales para la oratoria y la exposición pública.

Dichas cualidades fueron descubiertas por sus maestros mientras cursaba el nivel primario en la escuela de Las Palmillas, ubicada en la sección El Manchado de Hato Mayor del Rey.

Allí, la célebre educadora Aminda Soriano de Sánchez, recordada con afecto como «Doña Niña», supo valorar la personalidad inquieta, audaz y despierta de aquel niño.

Posteriormente, continuó su formación básica en la escuela Bernardo Pichardo.

Con los años, ese infante se convertiría en una de las misiones jurídicas más brillantes del derecho penal contemporáneo en la región.

En el año 1970, Santana ingresó al Plan de Reforma del Liceo César Nicolás Penson para cursar el bachillerato.

Tras agotar con éxito el ciclo de estudios, se graduó como bachiller en ciencias y letras en 1974.

Cuatro años más tarde, impulsado por su vocación indomable, ingresó a las aulas de la Universidad Central del Este (UCE).

De este prestigioso centro de estudios superiores egresó titulado con el grado de Doctor en Derecho en el año 1982.

Su hambre de superación no se detuvo allí. En 1984, la Suprema Corte de Justicia le otorgó el título de Notario Público para el municipio de Hato Mayor del Rey, registrado bajo la matrícula número 7830.

A partir de ese momento, forjó una trayectoria ejemplar donde la pulcritud ha sido la norma, al punto de no registrarse una sola queja ciudadana en su contra.

Evolución del derecho y el auge de un líder de estrados

Para comprender el impacto del doctor Santana, es necesario mirar el contexto histórico local.

La crónica jurídica en Hato Mayor inició formalmente tras la Restauración de la República, hacia el año 1880. En aquella época, para ventilar cualquier pleito judicial era obligatorio trasladarse a los tribunales de Santo Domingo.

Los profesionales del derecho eran extremadamente escasos en la zona, y las dependencias del Este solían ser atendidas por ciudadanos honorables que apenas poseían nociones de mecanografía y buena caligrafía.

José Antonio Santana pertenece a una generación posterior y dorada.
Es la época en la que el ejercicio del derecho adquirió una importancia capital en la provincia y subir al estrado se transformó en un compromiso sagrado.

Perspicaz, considerado un auténtico «pico de oro» y dotado de una gran responsabilidad, «Capeyuca» se ganó rápidamente el afecto de la sociedad civil.

Esto le permitió consolidar una vasta clientela que lo buscaba fielmente por su entrega incondicional en los procesos judiciales.

Durante décadas, ha vivido bajo el orgullo de haber ganado únicamente lo que ha sudado con dignidad en los estrados y en su oficina notarial.

Filosofía, ética y compromiso humano

El doctor Santana defiende la tesis de que para ser un buen abogado se deben combinar principios éticos estrictos con un léxico rico y depurado, capaz de persuadir al juzgador para obtener sentencias justas.

Asimismo, asegura que el éxito legal es estéril si no va acompañado de un profundo sentido social y humano hacia el cliente.

Como analista del derecho moderno, «Capeyuca» destaca por su capacidad para interpretar las leyes y diseñar estrategias específicas para cada caso.

Quienes lo escuchan debatir en el tribunal reconocen de inmediato al jurisconsulto.

Su lenguaje, aunque matizado con frases filosóficas que demuestran su agudeza histórica, se mantiene siempre accesible, huyendo de tecnicismos rebuscados.

Por esta razón, su legión de clientes suele repetir una frase popular que resume su efectividad: «Ese hombre resuelve».

Finalmente, Santana destaca por proteger con celo el secreto profesional y por su honestidad inquebrantable al evaluar las probabilidades reales de un litigio, sin generar falsas expectativas.

Su empatía y candidez humana lo han agigantado ante la sociedad.

En 44 años de ejercicio profesional es un hombre que sabe escuchar, que asume causas de personas vulnerables y que prefiere la conciliación armoniosa antes que el conflicto estéril.

Cumplidor estricto de los plazos procesales y puntual en las audiencias, el doctor Santana se mantiene en constante actualización, consolidándose como un referente ético e imprescindible del derecho nacional.

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