Por Manuel Antonio Vega
Hato Mayor del Rey – El dolor y la consternación arropan hoy al sector Villa Canto y a toda la comunidad de Hato Mayor del Rey.
Tras batallar por su vida durante tres días en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Centro Médico Escaño en Santo Domingo, falleció Jorge Salomón Flores de la Rosa, conocido cariñosamente por todos como «Yoryi».
Yoryi no solo fue un hombre de trabajo incansable, sino una pieza clave en la historia deportiva y social de la provincia, al ser miembro fundador y expresidente del Club Villa Canto, la emblemática institución que más tarde pasó a llamarse Club Marcelino Vega.
El fatídico accidente en la ruta al trabajo
La tragedia que hoy enluta a una de las familias más conocidas del municipio ocurrió la mañana del pasado martes. Fiel a su rutina de hombre laborioso, Yoryi se dirigía a su jornada laboral en el distrito municipal de Mata Palacio, donde se desempeñaba como operador de tractores (tractorista) en una finca agrícola.
Mientras transitaba por la carretera, fue impactado por detrás por una camioneta. La fuerza del choque le provocó severos traumas y heridas que, a la postre, resultaron fatales.
Inmediatamente después del siniestro, el propietario del vehículo involucrado procedió a llamar al Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 911. Yoryi fue trasladado de urgencia al Hospital Local Leopoldo Martínez de Hato Mayor.
Debido a la gravedad de su cuadro clínico, fue transferido posteriormente a Santo Domingo.
Cabe destacar que los gastos médicos de este traslado y hospitalización fueron cubiertos por el propietario de la finca donde la víctima prestaba sus servicios.
Un legado de familia, deporte y servicio
Hijo de una estirpe muy querida en Hato Mayor —su madre fue la recordada friturera Idía de la Rosa y su padre el ebanista Félix Flores—, Yoryi creció en un hogar numeroso y profundamente vinculado al quehacer público, religioso y deportivo de la zona.
Entre sus hermanos se encuentran:
El reconocido comunicador José Altagracia Flores de la Rosa; el destacado profesor y entrenador de baloncesto Carlos Flores;
el pastor Angelo Flores, además de sus hermanos Daysi, Mayra, Robert, Miguel, Mary, Teté, y los ya fallecidos Hernán y Milquiades.
Su partida deja un vacío inmenso en su esposa, la señora Maritza de Flores, con quien procreó varios hijos, y en el sector Ondina (detrás del Colegio La Trinidad), lugar donde residía y donde era catalogado por sus vecinos como un hombre empático, de trato afable y de una honradez intachable.
Las honras fúnebres y una creciente preocupación vial
En estos momentos, los familiares realizan los aprestos de lugar para trasladar el cuerpo sin vida desde la capital hacia su tierra natal. Se informó que el cadáver será expuesto en la Funeraria del Pueblo para recibir el último adiós de sus seres queridos y de la comunidad que ayudó a construir.
Posteriormente, recibirá cristiana sepultura en el camposanto «Cristo de los Milagros» .
La trágica muerte de Yoryi Flores no solo deja una estela de dolor, sino que vuelve a encender las alarmas en la población.
Ciudadanos y conductores expresaron su profunda preocupación por la alta incidencia de accidentes fatales en la vía hacia Mata Palacio, un tramo que sigue cobrando vidas útiles y trabajadoras, dejando a familias enteras sumidas en la orfandad y la tristeza.
Paz a los restos de un gran ciudadano. Hato Mayor le recordará siempre.






