Por Manuel Antonio Vega
SABANA DE LA MAR.— El hallazgo de un cuerpo sin vida flotando en las aguas del río Yabón ha provocado momentos de profunda consternación e incertidumbre entre los moradores del municipio costero de Sabana de la Mar. La situación mantiene movilizadas a las autoridades policiales y a los cuerpos de rescate de la zona.
El hallazgo fue confirmado de manera oficial por Amaury Rodríguez, director de la Defensa Civil en Sabana de la Mar, quien precisó que el cadáver corresponde a una persona del sexo masculino.
Sin embargo, debido al avanzado estado de descomposición en que se encuentra el cuerpo, no ha sido posible lograr su identificación formal en el lugar de los hechos.
El avistamiento ocurrió alrededor de las 5:00 de la tarde en las inmediaciones del desvío del río Yabón, al norte de este municipio marítimo.
La noticia se propagó rápidamente por toda la comunidad, provocando que cientos de curiosos e inquietos residentes se aglomeraran en las riberas del afluente para presenciar el operativo y tratar de obtener alguna información sobre la identidad del fallecido.
A pesar de la rápida intervención de los organismos de socorro y de los efectivos de la Policía Nacional, las labores de levantamiento sufrieron un notable retraso.
Pasadas las 7:00 de la noche, las autoridades aún se encontraban a la espera de la llegada del médico legista actuante, quien debía trasladarse desde la ciudad cabecera de Hato Mayor del Rey, ubicada a unos 45 kilómetros al sur de Sabana de la Mar.
Esta habitual distancia logística volvió a poner de manifiesto las dificultades de respuesta rápida ante emergencias forenses en las comunidades periféricas de la región Este.
Aunque las autoridades reiteran que la causa exacta de la muerte y las circunstancias del hecho solo se determinarán tras la autopsia de ley, en el lugar comenzaron a circular diversas hipótesis.
Varias prendas de vestir observadas en el cuerpo han servido como primeras pistas entre las personas que presenciaron el hallazgo.
Entre la vestimenta recuperada destaca una capucha, indumento que comúnmente utilizan las personas dedicadas a la pesca nocturna en los afluentes de la zona.
Por esta razón, algunos comunitarios y socorristas presumen que el fallecido podría ser un pescador de anguilas que realizaba faenas en el trayecto del río antes de desencadenarse la tragedia.
Las anguilas representan una de las principales actividades de pesca económica en esta cuenca hidrográfica.
Los miembros de la Defensa Civil y la Policía Nacional acordonaron el área para preservar la escena y evitar que la masa de curiosos entorpeciera las labores.
Los agentes aguardan las directrices de la fiscalía y la certificación médica legal para autorizar el traslado del cadáver al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF), donde se realizarán las pruebas periciales que permitan establecer con rigor la causa del deceso y lograr la identificación formal del hombre.







