Niña muere cuando se zafó un disparo a un amigo de su padre en La Romana

Fecha:

Una menor de  año y medio murió al recibir un disparo que le destrozó el tórax, momento en que un amigo del padre manipulaba una pistola, hecho registrado en el sector El Tamarindo del municipio de Villa Hermosa en La Romana.

La infante Daysha Alexandra Martínez Fernández, murió a causa de un disparo en el tórax a mano del nombrado Joselo Cadeño Herrera (Niño), quien mostraba una pistola al padre de la niña, identificado como Yorgi Alexander Martínez Ubiera.

Tras la tragedia,  el disparador  huyó de la escena, pero el padre fue detenido para fines de investigación.

Versiones preliminares  explican que el padre de la infante, se encontraba en casa de una tía en compañía de su hija con la que andaba en una pasola al momento del hecho,  pero que cuándo se dispuso abordar la misma, llegó el amigo y se montó en la pasola y supuestamente le dijo: «tengo una tabla», una pistola a la que le sacó el cargador para enseñársela.

Cuando colocó el peine o cargador,  el arma de fuego se le disparó, hiriendo accidentalmente  a la niña, que cayó derribada al suelo.

El cuerpecito de la niña fue llevado al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF), donde en la tarde de hoy se fue sometida a una autopsia.

En tanto la policía busca al disparador,  para aprehenderlo y localizar el arma, para establecer si era de porte legal.

 

spot_img

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Compartir esta publicación:

spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img

Popular

Más como esto
Relacionado

Potencial de la provincia Hato Mayor

Por Héctor Camilo Polanco Peguero (Chipa)4 de 4 Como ya...

Senador del PRM: “No nos conviene, pero Omar es el mejor candidato de la oposición”

Senador Cholitín afirma Omar es un fenómeno político El senador...

Fallece la dulce y cariñosa Vasthy Brea Álvarez

Por Manuel Antonio Vega Decía el filósofo Séneca que la...

¿Amado quiere que Hato Mayor se coma la basura?

Por Manuel Antonio Vega No esperen que el pueblo lleve...