Por Manuel Antonio Vega
Lo que debía ser un viaje de reencuentro familiar en la víspera del fin de la Semana Santa, se transformó en una tragedia que hoy enluta al sector educativo y artístico de Hato Mayor del Rey.
La madrugada de este Domingo de Resurrección, la Autovía del Este se tiñó de luto tras un violento accidente que segó la vida del joven profesor de música Yoharison Margarito Vilorio Silvestre.
Cerca de la comunidad de Los Conucos, en Juan Dolio, el asfalto fue testigo del fatal desenlace.
Eran las primeras horas del domingo cuando Vilorio Silvestre, de 32 años, se desplazaba junto a otros jóvenes hacia el Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA).
El propósito viaje era noble, pues iba recibir a familiares que regresaban al país.
Sin embargo, el destino fue truncado cuando, según informes preliminares, una yipeta impactó la parte trasera del vehículo en el que viajaban los jóvenes de Hato Mayor, provocando una colisión devastadora.
En el asfalto quedaron los restos de dos vehículos de alta gama: una yipeta Toyota blanca y un Lexus, este último presuntamente conducido por Teury Hernández Quezada, quien logró salir ileso del siniestro.
No tuvieron la misma suerte los ocupantes del otro vehículo,
Yoharison Vilorio Silvestre, que falleció en el lugar.
Era una figura respetada en el Liceo en Artes César Nicolás Penson, donde dedicaba sus días a formar a las nuevas generaciones de músicos.
Wilman Javier Lizardo, residente del sector Ondina, resultó con heridas de consideración.
Un tercer joven (primo de Lizardo), se encuentra bajo observación médica en una clínica de San Pedro de Macorís, donde se reporta estable.
La escena fue asistida por un despliegue de unidades del 911, Bomberos, DIGESETT y la Policía Nacional, quienes trabajaron entre los hierros retorcidos para socorrer a las víctimas.
Mientras las autoridades terminan de reconstruir el informe detallado de lo sucedido, en el sector Ondina de Hato Mayor reina el asombro y el dolor.
Se ha apagado una voz y un instrumento en las aulas del Liceo de Artes, dejando un vacío profundo en una provincia que hoy lamenta que la imprudencia vial —o el azar del camino— se haya llevado a un joven con tanto futuro por delante.







