Por Manuel Antonio Vega
SANTO DOMINGO.– Lo que comenzó como un tenso cruce de palabras terminó en los pasillos de la justicia. El comunicador Jhossan Capell se entregó la tarde de este jueves ante el Ministerio Público en el Palacio de Justicia de Ciudad Nueva, luego de verse involucrado en un violento incidente que agravó aún más el ya mediático caso de la discoteca Jet Set.
La entrega no fue un acto solitario. Capell acudió a la sede judicial fuertemente respaldado por el reconocido filántropo y galeno, el doctor Félix Antonio Cruz Jiminián, y el activista de derechos humanos Nelson Gutiérrez, quienes sirvieron como garantes para asegurar la integridad física del comunicador y el cumplimiento del debido proceso.
Una bofetada en público fue
el origen de la orden de conducencia contra Capell que se remonta a un reciente altercado que quedó captado por el ojo público.
Según los informes preliminares, el comunicador presuntamente propinó una bofetada a un familiar de una de las víctimas vinculadas a la tragedia de la discoteca Jet Set —un caso que ya de por sí mantiene a la sociedad dominicana en vilo tras un trágico suceso que dejó un saldo de sangre y luto—.
El ambiente de tensión y dolor que rodea a los familiares de las víctimas parece haber sido el caldo de cultivo para que los ánimos se desbordaran, detonando la agresión física que hoy tiene a Capell bajo la lupa de la justicia.
Contexto de la tragedia: El caso Jet Set ha movilizado a la opinión pública, provocando incluso masivas jornadas de donación de sangre bajo el lema «Sangre en solidaridad», debido a la magnitud de la tragedia ocurrida en dicho establecimiento.
El proceso legal que inicia
Tras ser recibido por los fiscales de turno en el Palacio de Justicia, Capell fue conducido formalmente para iniciar los interrogatorio
correspondientes.
A partir de este momento, las autoridades del Ministerio Público tienen la tarea de:
Determinar las circunstancias exactas en las que se originó la trifulca.
Evaluar los videos y testimonios de los testigos presenciales.
Establecer las responsabilidades legales y las posibles medidas de coerción que se le solicitarán al comunicador en las próximas horas.
Con esta entrega, los garantes esperan que el proceso se maneje con total transparencia, mientras la ciudadanía sigue de cerca un caso donde el dolor de una tragedia y la impulsividad de un comunicador se cruzaron en el peor escenario posible.






