Por Manuel Antonio Vega
Hato Mayor del Rey, 25 de abril de 2026. La mañana de ayer sábado marcó un hito significativo para la seguridad y la protección ciudadana en esta provincia.
Con un aire de solemnidad y esperanza, las autoridades nacionales y locales se dieron cita para dejar formalmente inaugurada la nueva Unidad de Atención a Víctimas de Violencia de Género, Intrafamiliar y Delitos Sexuales.
El acto, que congregó a una nutrida representación de la sociedad hatomayorense, estuvo encabezado por la Magistrada Yeni Berenice Reynoso, Procuradora General Adjunta, cuya presencia subrayó la relevancia estratégica que el Ministerio Público otorga a la descentralización de la justicia en casos tan sensibles.
Al tomar la palabra, la Magistrada Reynoso fue enfática al señalar que esta unidad no es solo una oficina nueva, sino una herramienta vital para fortalecer la atención, la protección y la capacidad de respuesta frente a flagelos que históricamente han fracturado el tejido social de la provincia.
La ceremonia contó con la participación de figuras clave de la administración pública y el sector jurídico, incluyendo a la Gobernadora Provincial, Dra. Maribel Simón de Reyes; el director general de presupuesto, Lic. José Rijo Presbot; y el senador Cristóbal Castillo. Asimismo, estuvieron presentes los diputados Carmen Ligia Barceló y Héctor F. Rosa, la magistrada fiscal Marleny Guantes, y el presidente del Colegio de Abogados local, Dr. Néstor Castillo, junto a representantes de las fuerzas militares, policiales y del Ministerio de la Mujer.
»Un antes y un después»
Más allá de los discursos oficiales, el sentir de los asistentes era palpable.
Entre los presentes, la inauguración fue recibida con un optimismo cauteloso pero firme.
Ciudadanos y actores sociales consultados coincidieron en que la puesta en funcionamiento de este centro marca un antes y un después.
Para la provincia, la expectativa es clara: esta unidad no solo acercará la justicia a las víctimas, sino que garantizará que cada denuncia reciba una respuesta rápida, eficaz y humana, reduciendo la vulnerabilidad de quienes, hasta hoy, a menudo debían recorrer grandes distancias o esperar tiempos prolongados para obtener auxilio.
Con el corte de cinta, Hato Mayor da un paso adelante, no solo en infraestructura legal, sino en su deber ineludible de salvaguardar la integridad de su gente.






