José Adriano Rodríguez
Santiago.– Cientos de manifestantes desbordaron este viernes en la entrada de Santiago en una contundente protesta contra la exploración minera en la Cordillera Septentrional, en una jornada que paralizó el tránsito y elevó el pulso entre comunidades y autoridades.
La movilización, encabezada por sacerdotes y organizaciones sociales, partió del Monumento a los Héroes de la Restauración y avanzó hasta el club Amaprosan, donde los participantes se sentaron en plena autopista bajo consignas como “¡El pueblo unido jamás será vencido!”.
Durante la protesta, líderes religiosos como el padre Ramón “Nino” Ramos y el padre Rainer Vásquez exigieron al Gobierno un documento “firmado y sellado” que garantice que no habrá minería en la zona, advirtiendo que las acciones continuarán si no reciben respuesta.
El movimiento denunció presuntas presiones, intereses económicos y la presencia de militares en áreas de exploración, mientras sectores políticos y ambientales se sumaron al reclamo.
La protesta marca una escalada del conflicto, con llamados a nuevas movilizaciones y acciones a nivel nacional, en un escenario de creciente tensión por el futuro de las cordilleras del país.






