El PRM se quiebra en pedazos en Hato Mayor

Fecha:

Por Manuel Antonio Vega

Existe una vieja máxima en la política dominicana que parece repetirse como una maldición gitana: el poder no solo corrompe, sino que divide. Una vez alcanzada la cima del Estado, los partidos políticos suelen olvidar el combustible que los llevó allí. Comienzan a patear a la militancia, provocando un desinterés generalizado en las bases que ayer se desgañitaban en las calles y que hoy ven, con frustración, cómo el partido oficialista se desentiende de ellos.

Hato Mayor no es la excepción a esta regla. En esta provincia, el Partido Revolucionario Moderno (PRM) arrastra una división silenciosa que ruge con fuerza en los pasillos locales; una fractura que se alimenta cada día con las aspiraciones desmedidas de figuras que, en el argot popular, «no sacan una chiva a mear», pero que pretenden dirigir los destinos de la comunidad.

La rebatiña por el gobierno local: Cinco cabezas para un solo sombrero

La joya de la corona local, la alcaldía, es hoy el escenario de una guerra de baja intensidad donde más de cinco personas buscan alzarse con el gobierno municipal utilizando las siglas del PRM como patente de corso.

La lista de aspirantes refleja las tensiones de poder interno: por un lado, Humberto Reyes (Tito Castillo), esposo de la gobernadora provincial, cuya postulación despierta suspicacias por el evidente uso de la sombra del poder civil; por el otro, Pedro Julio Ventura, director del Centro Diagnóstico, y la concejal Senia Salas, quienes intentan construir perfiles propios en medio de la marea.

A ellos se suma el concejal y presidente del Sindicato de Camioneros, Alberto Reyes (Nuna), aportando el músculo de un sector tradicionalmente beligerante.

Y en el centro del huracán se encuentra el actual alcalde, Amado de la Cruz.

Con seis años al frente del cabildo local, De la Cruz busca la repostulación arrastrando una pesada losa: la incapacidad crónica para resolver el problema de la basura en la ciudad.

¿Cómo convencer al electorado de cuatro años más cuando los desechos sólidos siguen siendo la carta de presentación de las calles de Hato Mayor?

Muchos de estos aspirantes se lanzan al ruedo no por una vocación real de servicio, sino buscando el respaldo económico y el cobijo de los altos funcionarios de turno y de los candidatos a puestos legislativos, convirtiendo la precampaña en un mercado de favores.

La guerra por la senaduría

Si el panorama municipal está atomizado, la situación interna a nivel legislativo está, literalmente, al rojo vivo.

Dos figuras de peso específico buscan desplazar al actual senador, Cristóbal Castillo, quien a pesar de los embates se mantiene como el hombre a vencer debido a su posicionamiento en las bases.

La competencia es feroz. Por una parte, la diputada Carmen Ligia Barceló despliega sus cartas apostando al relevo institucional.

Por la otra, irrumpe una figura del entorno técnico y económico del gobierno central: el director de Presupuesto, José Rijo Presbot.

Esta disputa tripartita ha obligado a los dirigentes zonales a jugar al equilibrismo, buscando abrazarse a los árboles que proyectan mayor sombra y posibilidades de triunfo.

El juego de las pirañas y el chantaje como estrategia

El drama humano y político de esta división silenciosa se vive en el comportamiento de la dirigencia media y baja.

Actuando con el instinto depredador de las pirañas, muchos de estos cuadros políticos han convertido la lealtad en una mercancía.

Juegan deliberadamente al chantaje económico, manifestando simpatías simultáneas: le prometen el cielo a un aspirante por la mañana y se venden al mejor postor por la tarde.

Esta fragmentación y canibalismo político no solo debilita la estructura del PRM de cara a los próximos compromisos electorales, sino que envía un mensaje nefasto a la sociedad de Hato Mayor.

Mientras las calles demandan soluciones y la militancia histórica sufre el desdén del poder, la cúpula local prefiere despedazarse en público por una cuota del pastel.

El PRM en Hato Mayor se agrieta, y si la dirección nacional no interviene con pinzas quirúrgicas, la fractura interna podría terminar pasándoles una factura irreversible en las urnas.

Se ponen de acuerdo o irreversiblemente serán sacado del poder en el 2028.

spot_img

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Compartir esta publicación:

spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img

Popular

Más como esto
Relacionado

PRM escogerá su nueva presidencia y Secretaría General el 9 de agosto

SANTO DOMINGO.- El Partido Revolucionario Moderno (PRM) escogerá a...

Potencial de la provincia Hato Mayor ...

Mi Opinión. AUTOR: Héctor Camilo Polanco Peguero (Chipa) POTENCIAL DE LA...

El último latido de Doña Isabel en Monte Plata

Era la madre del destacado periodistaFausto H. Moreno Guerrero Por...

Los «pichones» de la política dominicana

Por Manuel Antonio Vega No es una nueva clase política;...