Por Manuel Antonio Vega
Una mañana sofocante en el tramo carretero que une a El Valle con Hato Mayor vio interrumpida su rutina habitual cuando el denso humo negro comenzó a alzarse sobre el asfalto.
Un camión de distribución de la Cervecería Nacional Dominicana, cargado para cumplir con la ruta del día, se convirtió en el escenario de una emergencia inesperada al ser devorado por un voraz incendio en plena marcha.
El chofer del vehículo de carga notó las primeras llamas saliendo del área del motor y logró orillarse a tiempo a un lado de la vía.
En cuestión de minutos, la alerta movilizó al Cuerpo de Bomberos de Hato Mayor, que despachó de inmediato a la unidad contra incendios B-2 hacia el lugar del incidente.
Sin embargo, al percatarse de la magnitud del siniestro vial y el riesgo latente de que el fuego consumiera la totalidad de la estructura y la carga, los rescatistas locales solicitaron refuerzos de emergencia.
La respuesta no se hizo esperar: una dotación del Cuerpo de Bomberos de Sabana de la Mar se integró a las labores de auxilio.
Ambas instituciones coordinaron un despliegue táctico a orillas de la carretera para sofocar las llamas y evitar que el fuego se propagara a la vegetación circundante o afectara a otros conductores que transitaban por esta importante arteria vial.
Gracias al trabajo metódico de los bomberos, el fuego fue controlado y extinguido en su totalidad, evitando pérdidas mayores y garantizando la seguridad en la zona.
Aunque el camión resultó con daños materiales de consideración, no se reportaron personas heridas ni víctimas fatales.
Las autoridades competentes y técnicos de la empresa iniciaron las investigaciones de lugar para determinar las causas exactas que originaron el fallo mecánico o eléctrico detrás del siniestro.







