La subasta de reses y caballos contará con ganaderos de La Romana, Hato Mayor, San Pedro de Macorís, El Seibo, Miches, Sabana de la Mar y otras regiones del país.
Las actividades están programadas para el próximo sábado 7 de este mes a partir de las ocho de la mañana en los corrales de la Asociación de Ganaderos de Nisibón (AGANI), en el kilómetro 4 de la carretera Higüey-La Otra Banda.
Los directivos de la organización Unidos por Higüey, encabezados por su presidente Darío Yunes, informaron que los fondos serán destinados para restaurar la centenaria Parroquia San Dionisio, que actualmente presenta graves signos de deterioro.
En ese sentido, llamaron la atención de los higüeyanos residentes en diferentes puntos del país y el exterior, dominicanos de buen corazón, empresarios y público en general a que se sumen a esta jornada para rescatar el vetusto templo, primera casa de la Virgen de la Altagracia previo a la construcción de la Basílica.
Otras organizaciones que co-auspician estas actividades son Mía TV y Génesis FM, la Asociación de Caballos de Paso Higüeyano, el Club Gallístico de San Rafael del Yuma y la Parroquia San Dionisio.
HISTORIA
La tradición histórica arrastra que para el año 1552, Don Francisco de Dávila, fundador de Hato Mayor del Rey, destinó un porcentaje de sus bienes para iniciar la construcción de un Santuario que desplazara la ermita de tabla de palma y techo de cana, erigida posiblemente en 1522 en honor a Nuestra Señora de la Altagracia, hoy Madre Espiritual y Protectora del Pueblo Dominicano.
Aunque hoy sigue siendo un lugar de peregrinación y testigo de una de las más profundas manifestaciones de fe de América desde la Villa de los Milagros, con el paso de los siglos sus muros coloniales amenazan con colapsar y ceder ante los embates del tiempo y la falta de un riguroso mantenimiento.
El antiguo templo fue fabricado entre 1569 y 1572 y representa el tipo de iglesia con una nave, crucero no acusado hacía el exterior, ábside poligonal y una bóveda de cañón sobre arcos torales apuntados, según lo señala E. Walter Palm. Los ontrafuertes son oblicuos, a la manera del siglo XV.
En la citada iglesia estuvo la Santísima Virgen de La Altagracia, desde los días mismos del siglo XVI, cuadro que ahora reposa en la Basílica de Higúey dedicada a su culto.
La tradición cuenta que un buen cristiano de la provincia viajaba con frecuencia a otros pueblos y que una hija le pidió como encargo una Virgen de La Altagracia, pero al regresar había olvidado dicho encargo.
En el sitio de Quibor, Venezuela, la virgen es también la patrona del lugar y su culto fue llevado allí por un colono venezolano que había vivido en La Española, el capitán Gracián de Alvarado, acontecimiento que el historiador venezolano Hno. Nectario María ubica entre 1600 y 1620.
Son múltiples los encantos de la Basílica de Higüey.








