spot_img

Bosch y Peña Gómez tenían ideas antagónicas?

Fecha:

Por Manuel Antonio Vega

El mito de las dos mitades y la ruptura de 1973. La historia política dominicana del siglo XX está marcada a fuego por dos nombres: Juan Bosch y José Francisco Peña Gómez.

Durante una década, operaron como una de las duplas más formidables de América Latina: Bosch, el maestro, el teórico, el estratega; Peña Gómez, el líder de masas, la voz de la revolución, el motor de la acción.

Sin embargo, en mayo de 1973, esa simbiosis se rompió definitivamente, dando origen al Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y dejando al viejo Partido Revolucionario Dominicano (PRD) en manos del «Moreno», el doctor José Francisco Peña Gómez.

​A raíz de aquella fractura, el debate público se encendió. ¿Eran realmente antagónicos? ¿Representaban visiones ideológicas irreconciliables o se trataba de una disputa por métodos y tácticas?

​1. El binomio clásico: El hombre de las ideas vs. El hombre de la acción

​Desde los días previos a la Revolución de Abril de 1965, la percepción popular bifurcó las virtudes de ambos líderes. A Juan Bosch siempre se le vio como el intelectual, el hombre que analizaba la sociedad desde la perspectiva científica de las clases sociales. Peña Gómez, en cambio, encarnaba el pragmatismo y el fuego; era el dirigente de la «línea dura» frente al régimen de Joaquín Balaguer, el que estaba en la primera línea de fuego cuando las papas quemaban.

​Esta división generó mitos. Mientras a Peña Gómez se le tildaba de «incendiario», a Bosch se le acusaba a veces de contemporizador o de «desaparecer» en los momentos cumbre. Sin embargo, la realidad histórica desmiente la simplificación.

Como bien apuntaba el periodista Orlando Martínez en su columna Microscopio, en la revista «Ahora», en noviembre de 1973:
​»La táctica, después del golpe de Estado de 1963, de retorno a la constitucionalidad sin elecciones implicaba la vuelta al poder por medio de las armas… la rebelión encabezada por un coronel [Francisco Alberto Caamaño]».

​Bosch conceptualizó la rebelión, pero fue Peña Gómez quien, desde el suelo patrio, ató los hilos de la conspiración. Sin el líder de masas en la radio aquel 24 de abril, el coronel no habría aparecido.

Ambos, por lo tanto, actuaron en la misma dirección histórica.

​2. La ruptura de 1973: ¿Izquierda contra Derecha?

​Tras la división de mayo de 1973, Bosch asumió un rol pedagógico y estricto, intentando deslindar los campos ideológicos.

Comenzó a acusar públicamente a Peña Gómez de encabezar el «ala derecha» del viejo PRD, argumentando que el partido se había llenado de comerciantes e intereses económicos ajenos a la revolución.

​No obstante, analistas de la época, como el propio Orlando Martínez, cuestionaron la rigurosidad de esta etiqueta. Para Martínez, definir quién era de izquierda o de derecha no podía basarse meramente en el nivel de «anti-balaguerismo» o en lo incendiario de un discurso.

Lo esencial —escribía— era el programa defendido y la política de alianzas.
​Al examinar los hechos de finales de 1973, las diferencias ideológicas puras se diluían.

​Las alianzas

Bosch acusaba a Peña de derechista, pero el propio Bosch se encontraba en ese momento transando un frente opositor junto a sectores de la derecha anti-balaguerista.

Peña Gómez, fiel a su pragmatismo, apoyaba una táctica similar.

​Si la división se hubiese producido años antes, en torno a la tesis boschista de la «Dictadura con Respaldo Popular», la ruptura habría tenido un marco programático claro. Pero en noviembre de 1973, no había un documento o programa en disputa que justificara adjetivar a Peña Gómez como «de derecha» y a Bosch como «de izquierda».

​3. Métodos en disputa: Pasividad versus Ofensiva
Popular

​Más que un antagonismo ideológico insalvable, lo que comenzó a separar a los dos colosos en la recta final de 1973 fue el método de lucha frente a los «Doce Años» de Balaguer.

​Mientras Bosch optaba por el repliegue estratégico para educar políticamente a los cuadros del nuevo PLD (evitando el desgaste tras el fracaso del desembarco guerrillero de Playa Caracoles encabezado por Caamaño), Peña Gómez apostaba por romper la pasividad del pueblo.

​El 24 de noviembre de 1973, Peña Gómez prometió «poner al pueblo a la ofensiva por medio de la movilización activa de las masas populares».

Para Peña, la oposición estaba contra las cuerdas debido a la inacción.

¿Y quiénes eran esas masas populares para el perredeísmo?

Aquellos que sufrían la presión del aparato militar balaguerista y el costo de la vida: los obreros, los desempleados, los campesinos pobres y la inestable pequeña burguesía.

Dos caminos para el mismo destino
​¿Tenían ideas antagónicas?

En la superficie y en el calor de la retórica partidaria de 1973, sí. Bosch buscaba la pureza de los conceptos y la formación de un partido de vanguardia liberado de las «lacras» del clientelismo; Peña Gómez creía en el partido-pueblo, policlasista, capaz de movilizar la calle de inmediato.

​Sin embargo, en el fondo del tablero político, ambos liderazgos eran las dos caras de una misma moneda indispensable.

La existencia de un Bosch fuerte y un Peña Gómez activo eran, a ojos de los observadores más agudos de la izquierda democrática de la época, las únicas garantías reales para conservar vivas las libertades públicas y la posibilidad de un cambio social progresista en la República Dominicana.

La historia posterior demostró que, aun distanciados, sus legados terminaron moldeando la democracia dominicana contemporánea.

spot_img

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Compartir esta publicación:

spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img

Popular

Más como esto
Relacionado

Caza abierta contra la ciberdelincuencia

Por Manuel Antonio Vega Es el lucrativo negocio de vaciar...

UCE presenta a la prensa 29 obras literarias de Miguel Phipps Cueto

San Pedro de Macorís, R.D. —* La Universidad Central...

Somos un casino a cielo abierto ante la mirada cómplice del Estado

​Por Manuel Antonio Vega ​La geografía dominicana ha sufrido una...

Denuncian despojo de herederos en terrenos millonario frente al Atlántico en Puerto Plata

PUERTO PLATA.- Una intensa disputa legal sacude actualmente a...