Por Manuel Antonio Vega
Lo que debió ser un trámite administrativo en las oficinas de Nieves Agrocacao terminó en un estallido de violencia que hoy tiene a dos hombres en situaciones opuestas: uno en recuperación tras el quirófano y otro tras las rejas de una celda.
El detonante fue las prestaciones laborales
Todo comenzó con una demanda de derechos, pues Santo Simón Mercedes acudió a la empresa con un objetivo claro: reclamar el pago de sus prestaciones laborales.
Sin embargo, en el fragor de la discusión, la palabra dio paso a la agresión. El ambiente, cargado por la tensión económica y laboral, se rompió cuando Mercedes atacó al empresario Nieves, dejándolo gravemente herido.
El eco del altercado llegó rápidamente a los tribunales de Hato Mayor, pues en una audiencia marcada por la gravedad de las lesiones, el juez dictó la medida de coerción: tres meses de prisión preventiva.
Mercedes no regresará a casa; su destino inmediato es el Centro de Corrección y Rehabilitación (CCR) de San Pedro de Macorís, donde deberá esperar el avance de las investigaciones mientras cumple la medida impuesta.
Estado de la víctima
Por su parte, el empresario Nieves ha logrado superar la etapa más crítica. Tras ser intervenido quirúrgicamente de urgencia debido a las heridas recibidas, fuentes cercanas confirmaron que ya recibió el alta médica.
Actualmente, se encuentra en su residencia bajo cuidados, tratando de dejar atrás el violento episodio que casi le cuesta la vida.
El caso pone de relieve la peligrosidad de los conflictos laborales mal gestionados, que en esta ocasión escalaron de una oficina administrativa a un pabellón penitenciario y una sala de cirugía.






