Por Manuel Antonio Vega
INDEPENDENCIA, RD.– Una persecución que inició hace dos meses en los campos de Hato Mayor terminó de forma trágica y violenta en la región fronteriza del país. Un hombre que era activamente buscado por las autoridades cayó abatido tras enfrentar a tiros a miembros de la Dirección Central de Investigación (Dicrim), en un hecho que alarmó la comunidad de Batey 9, en la provincia Independencia.
El hoy occiso fue identificado como Adolfo María Bello, alias «Jonathan», de 39 años, sobre el pesaba una intensa orden de búsqueda y captura tras convertirse en el principal sospechoso de un sangriento homicidio que conmocionó al Distrito Municipal de Yerba Buena en Hato Mayor.
El origen de la persecución
La historia que selló el destino de «Jonathan» comenzó a escribirse el pasado 1 de agosto de 2026. Según los archivos judiciales amparados en la orden de arresto número 2026-AJ-0065290, María Bello era señalado como el presunto responsable de propinar múltiples heridas de arma blanca al señor José Marte Marte, un ataque que le costó la vida de manera instantánea en Yerba Buena, provincia Hato Mayor.
Tras cometer el hecho, el sospechoso emprendió una huida que lo llevó a cruzar gran parte del territorio nacional, intentando camuflarse en el sur profundo, un área estratégica por su cercanía con la frontera.
Sin embargo, los agentes del Dicrim de Hato Mayor nunca le perdieron el rastro y logró su
localización, mediante una labor de inteligencia y seguimiento continuo, los investigadores lograron ubicar el escondite de María Bello en el sector Batey 9, en la provincia Independencia.
Al verse acorralado por los oficiales que pretendían ejecutar la orden de arresto, «Jonathan» decidió jugar su última carta. Lejos de entregarse pacíficamente, extrajo un arma de fuego y comenzó a disparar repetidamente contra la patrulla policial.
Los agentes del Dicrim, amparados en los protocolos de uso de la fuerza, se vieron precisados a repeler la agresión a tiros. En medio del intercambio de disparos, el prófugo resultó gravemente herido.
Aunque fue auxiliado rápidamente y trasladado a un centro médico cercano por los propios uniformados, los esfuerzos médicos fueron en vano; falleció poco después de ingresar a la sala de emergencias.
Historial delictivo y evidencias
Las autoridades informaron que Adolfo María Bello no era un desconocido para la justicia.
Al depurar sus datos en el sistema, figuraba con un amplio historial delictivo en los registros policiales por la comisión de diversos delitos graves del pasado.
En la escena del crimen, los peritos recolectaron un revólver calibre .38, el cual fue utilizado por el agresor para atacar a la patrulla. El arma fue ocupada de inmediato como evidencia física del enfrentamiento.
Cumpliendo con los protocolos de ley establecidos para este tipo de incidentes, el caso se mantiene bajo investigación profunda por el Dicrim, en estricta coordinación con el Ministerio Público, a fin de esclarecer minuciosamente las circunstancias del hecho y cerrar formalmente el expediente delictivo del fallecido.







